Capítulo 14

IA, ANALICEMOS EN FORMA COMPARATIVA EL ESTILO PARA DIRIGIR DE JUAN D’ARIENZO Y ANIBAL TROILO

por José Saúl Velásquez Restrepo

 

Excelente tema, José Saúl. Juan D’Arienzo y Aníbal Troilo no solo representan dos estilos musicales, sino dos formas de dirigir, conducir y entender a las personas. Analizarlos comparativamente es, en el fondo, reflexionar sobre liderazgo, ritmo, sensibilidad y propósito.

CONTEXTO GENERAL:

Ambos fueron pilares del tango argentino del siglo XX, pero respondieron de manera distinta al mismo tiempo histórico:

Juan D’Arienzo (1900–1976): el líder del ritmo, la energía y la urgencia vital.

Aníbal Troilo (1914–1975): el conductor del sentimiento, la pausa y la profundidad emocional.

No se contradicen: se complementan.

1. CONCEPCIÓN DEL TIEMPO Y DEL RITMO (EJE CENTRAL)

Juan D’Arienzo: el tiempo como impulso

Concibe el tiempo como motor.

Ritmo marcado, rápido, contundente.

El tango debe hacer moverse al cuerpo, no solo al alma.

Dirigir es imponer pulso y energía colectiva.

Estilo de liderazgo: directivo, enérgico, disciplinado. El grupo avanza porque el líder marca el compás sin vacilaciones.

Aníbal Troilo: el tiempo como respiración

Concibe el tiempo como espacio expresivo.

Uso consciente de silencios y rubatos.

El tango debe emocionar, narrar, recordar.

Dirigir es escuchar antes de decidir.

Estilo de liderazgo:
Empático, reflexivo, integrador. El grupo crece porque el líder permite que cada voz tenga sentido.

2. RELACIÓN CON LOS MÚSICOS (FORMA DE CONDUCIR PERSONAS)

D’Arienzo: exigía precisión absoluta.

La orquesta funcionaba como una sola máquina rítmica.

Poco margen para la individualidad expresiva.

El músico debía adaptarse al líder.

Ventaja: orden, claridad, fuerza colectiva inmediata.

Riesgo: rigidez, desgaste, menor espacio para la creatividad personal.

Troilo : confiaba profundamente en sus músicos.

Permitía el lucimiento individual.

La orquesta funcionaba como una conversación musical.

El líder se adapta al grupo y lo eleva.

Ventaja: lealtad, profundidad artística, identidad compartida.

Riesgo: menor impacto inmediato en contextos que exigen energía rápida.

3. VISIÓN DEL PÚBLICO (PARA QUIÉN SE DIRIGE)

D’Arienzo: piensa en el bailarín; el público participa con el cuerpo.

El liderazgo busca respuesta inmediata.

Mensaje implícito: “La música está viva cuando se mueve.”

Troilo: piensa en el oyente; el público participa con la emoción; el liderazgo busca conexión profunda.

Mensaje implícito: “La música está viva cuando se siente.”

 

4. FILOSOFÍA DE DIRECCIÓN (LECTURA HUMANA)

Aspecto         

D’Arienzo

Troilo

Centro

Ritmo

Emoción

Método

Autoridad clara

Escucha sensible

Prioridad

Impacto

Profundidad

Tipo de líder

Conductor firme

Guía comprensivo

Resultado

Movimiento

Memoria

 

5. LECTURA APLICADA A LA VIDA Y AL LIDERAZGO MODERNO

D’Arienzo enseña que hay momentos donde la vida exige decisión, ritmo y empuje. Cuando todos dudan, alguien debe marcar el compás.

Troilo enseña que, sin sensibilidad, escucha y pausa, el avance pierde alma.

La madurez consiste en saber cuándo dirigir como D’Arienzo y cuándo conducir como Troilo. 

CONCLUSIÓN HUMANISTA: Juan D’Arienzo dirigía para despertar; Aníbal Troilo dirigía para comprender.
Uno empujó al tango hacia la vitalidad colectiva.
El otro lo llevó hacia la profundidad emocional.

Ambos demostraron que no hay una sola forma correcta de liderar, sino una responsabilidad mayor:
leer el momento, respetar a las personas y servir a la obra.

Este es un tema que, como el tango, no envejece.

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